Cebolla Morada Granatta (Allium cepa)
Características generales
Variedad de cebolla de guarda (para almacenar), reconocida por su atractivo color morado intenso tanto en su cáscara exterior como parcialmente en sus capas internas. Forma bulbos de tamaño mediano a grande, redondeados, con muy buena capacidad de conservación por tiempo prolongado, lo que la hace ideal para quienes quieren tener cebollas disponibles durante varios meses después de la cosecha.
Textura y sabor
Carne firme y crujiente, con buena jugosidad. Sabor dulce con un toque picante equilibrado, típico de las cebollas moradas, siendo agradable tanto cruda (en ensaladas) como cocida, donde su dulzor se intensifica notablemente.
Beneficios para la salud
- Rica en antioxidantes (antocianinas), responsables de su color morado
- Buena fuente de vitamina C
- Contiene compuestos azufrados con propiedades antibacterianas y cardiovasculares, propios de la familia allium
- Aporta fibra dietética, favoreciendo la digestión
- Bajo aporte calórico
Condiciones de cultivo
| Aspecto | Detalle |
|---|---|
| Dificultad | Media (requiere buen manejo para lograr buen tamaño de bulbo) |
| Suelo | Franco, suelto, bien drenado, rico en materia orgánica, pH 6.0–6.8 |
| Exposición | Sol pleno |
| Riego | Regular y constante, sin encharcar; reducir riego semanas antes de cosecha para mejorar conservación |
| Marco de plantación | 10–15 cm entre plantas, 30–40 cm entre hileras |
| Profundidad de siembra | 1–1.5 cm |
| Germinación | 10–15 días |
| Cosecha | 120–150 días desde la siembra (variedad de guarda, ciclo más largo) |
Época de siembra en Chile
- Almácigo: se recomienda entre abril y mayo (otoño), para trasplantar en invierno-inicio de primavera
- Trasplante: entre julio y agosto (fin de invierno)
- También se puede sembrar directo en primavera temprana en zonas de clima más templado
- Cosecha principal en verano (enero-febrero), cuando el follaje comienza a doblarse y secarse, señal de que el bulbo está maduro
Tips de cultivo
Al ser una variedad «de guarda», es clave dejar que el bulbo termine bien su ciclo y curar (secar) las cebollas cosechadas en un lugar ventilado y a la sombra durante 1-2 semanas antes de almacenarlas, para lograr una conservación óptima de varios meses. Reducir el riego en las últimas semanas antes de la cosecha ayuda a que la cáscara se endurezca mejor, mejorando su capacidad de guarda. Evitar el exceso de nitrógeno en la fertilización, ya que puede retrasar la maduración y afectar la conservación posterior.














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